HISTORIAS  EN LA CORDILLERA

Alfredo Cardona Tobón

Los municipios de Marmato, Supía, Riosucio y Quinchía  conforman un bloque cultural  con  raíces indígenas, africanas y caucanas matizado  por ancestros antioqueños de leve incidencia europea. Es un turbión racial y cultural que ha dado como resultado comunidades con   valores que las  distinguen étnica y culturalmente en el  llamado Eje Cafetero.

Es profusa la producción literaria de esa zona, pero tres obras podrían ser una muestra representativa  entre las muchas que conforman el acervo escrito y  llevan  por título “ Tomás” de Rómulo Cuesta,   “San Sebastián de las Candelas” de Oscar Henao Carvajal e “ Historias del Viento en la Cordillera” cuyo autor es Ariel Escobar Llanos.

 Cada una  de ellas  tiene  escenarios de amor y aventura y retrata   un pasado tormentoso  donde se  desborda el aguardiente, ruedan los dados, la honradez va de la mano con la palabra empeñada y la historia se confunde con la leyenda.”

En “Tomás” el amor se enreda en los conflictos religiosos del siglo XIX y sobrevive  en un medio controlado por la iglesia católica y permeado por la violencia. En las páginas de “Tomás”  la religión es la guía y el fanatismo es el impulso que llena las páginas donde  entre tiples y  barretones se teje un país de mineros, en la escuela se aprende que la vida es un regalo y  se busca la verdad en las trochas bajo las banderas de los gamonales y los curas.

 

En “Las historias del viento en la cordillera”  se extracta la realidad cotidiana traduciendo  el lenguaje  de la fonda y la peluquería. mientras  brotan héroes de todos los colores ,vuelan flechas y macanas, los burdeles son cuarteles de picaresca y en el campo de las exageraciones campea el diablo gocetas con su corte de matachines

SAN SEBASTIÁN DE LAS CANDELAS

En  este libro   Oscar Henao  combina la historia menuda con los hechos trascendentes del pasado; Vicente Garcés con su caja fuerte es el banquero de los nativos, Ramón Elías Palau es un dictador pueblerino Tulio  Bayer es el paladín que pretende cambiar a Colombia y Medardo Trejos arropa los comuneros del resguardo indígena bajo el ala protectora de las  guerrillas que mantuvieron a raya pájaros y chulavitas..

En el libro de Henao el general Rafael Uribe Uribe se enfrenta al Cristo de los Rotavistas de Quiebralomo, la muerte ronda en el Ingrumá, el diablo pelotea al cacique  Tamaracunga y el  dios Xixaca arma tolda en el cerro Batero. De todo  como en botica, en “San Sebastián de las Candelas” se combinan  guerras con guachafitas y chismes de peluqueros con gestas heroicas donde los mestizos quieren  ser blancos y los capitanes de vereda se creen generales.

 Papá, nosotros somos de raza de indios?- preguntó Rosario a su padre- quien  en tal desbarajuste quiere dejar claro el color de sus nietos.

Ni los indios ni  los negros tienen barba aclaró don Antonino, a su hija  Rosario acariciando el bigote y sacando pecho, los de apellido Guerrero somos caucanos de cepa española,afirma Antonino, no como los Motato y los Guapacha que son indígenas ni como los Castro y Moreno de Marmato que descienden de esclavos, por ese lado se aclaraba un poco la prosapia pero no tanto las diferencias entre los de tierra fría y los  calentanos, entre los de la plaza de San Sebastián y los de la plaza de la candelaria.

Oscar Henao  recoge los apuntes de” San Sebastián de las Candelas” de los surcos y el devenir cotidiano, de las leyendas guerrilleras y los     redobles el tambor, allí se dibujan las figuras de Tatines y Ceferino Murillo,  en  un mundo de crónicas  y banderas  con los cerros de Batero y el Ingrumá por fondo  y el diablo del Carnaval como comandante supremo.

El imaginario de Henao Carvajal se enriquece con el  apego al terruño y el carácter festivo y matachinesco de la patria chica, Henao reivindica el saber popular montado en ”chiva” y escalera por rutas veredales en pos del origen mítico que intuye misterioso y profundo a través de los relatos de indígenas, de los mulatos y mestizos  que componen  el  variopinto mundo de los resguardos y  las colonizaciones.

En  San Sebastián de las Candelas” se recorren vericuetos que el autor completa propone y apuntala torciendo el orden temporal de los escritos,  pues Henao Carvajal se siente como unl juglar en su propia cosmogonía, por eso  el libro es jugoso  y pleno de novedades

En “Tomás” en Historias del viento en la cordillera” y  en “ San Sebastián de las Candelas”   está la  historia de la región. Cada capítulo da para llenar una biblioteca. En estos tres libros los riosuceños marchan a su ritmo  y gusto al son de las cuadrillas y el aroma del guarapo en un mundo de socavones, poetas y músicos.

 

 

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     ,                                                                                                                                                                                                                                                                                               ´         .

 

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