JUAN CULFUCURÁ*


EL NAPOLEON DE LA PAMPA

Alfredo Cardona Tobón


Según los porteños los argentinos blancos  vinieron en  barcos desde Europa  y los de tez oscura  llegaron a pie por  el estrecho de Bering. Los primeros fueron europeos trasplantados  y los segundos,. originarios del Asia, fueron  intrusos en  una tierra sin dueños hasta la llegada de los españoles.

En la Patagonia y la Pampa no hay oro ni plata y los cultivos como la caña de azúcar y el cacao no se dan en esas  latitudes. Para sobrevivir los blancos llevaron a esas sabanas  reses y caballos que se multiplicaron como por encanto  y  proporcionaron los cueros  y la carne  para atender los mercados esclavistas del Brasil  y  El Caribe y a los consumidores de Inglaterra y Francia.

Una vez sellada la independencia de España, empezó el acoso criollo a los territorios de los nativos, donde además del ganado estaban las principales fuentes de sal para conservar la carne y los cueros.. En  1820  la provincia de Buenos Aires   estableció la frontera al sur del rio Salado  y se aceleró la conquista del llamado desierto, no por los recursos, sino por la baja densidad  demográfica del territorio.

Gobernar es poblar fue la consigna de los mandatarios republicanos que se aprovecharon de las disensiones de los nativos  para apoderarse de sus  tierras..En 1833 y 1834 el general Manuel de Rosas estableció alianzas con Juan Calfucurá, cacique de las tribus pampas para someter a las tribus de los voroganos y por voluntad de  Dios, como afirmaba Calfucurá, se organizó un gobierno  indígena  con centro en Salinas Grandes

Hubo épocas de paz y tiempos de guerra, con malones de los indios y crueles ataques de los criollos mientras los  dirigentes republicanos iban  estableciendo fortines y avanzando  por la Pampa y la Patagona a  cambio de alimentos, bebidas, tabaco, mate, vacas y caballos que suministraban a los originarios..

 El 31 de mayo de 1855 Calfucará  derrotó al coronel Bartolome Mitre en Sierra Chica  y en 1872 este jefe nativo con  6000 combatientes invadió a Buenos Aires con un balance de  300  vecinos  muertos, 500 cautivos y la apropiación de 200.000 cabezas de ganado. Con su política de zanahoria y garrote Rosas confirió el grado de Coronel de  la Confederación Argentina a Calfucará que  en concurso con otros pueblos originarios dominó  la Pampa y la Patagonia durante cuarenta años

Al morir Calfucará se multiplicaron los malones o ataques de los nativos. Para evitar que  los indígenas arrearan las reses a su territorio  se  cavó una  enorme zanja para detenerlos  y se organizaron expediciones militares  de aniquilamiento. Fue un genocidio, fue el etnocidio de los americanos que se enfrentaron con lanzas a rifles de repetición y a revólveres de seis tiros

En la presidencia de Roca se concluyó la conquista con 14.000 indígenas muertos o prisioneros, muchos fueron  desplazados a los peores lugares o dados como esclavos a los estancieros y dueños de obrajes o simplemente los reclutaron como pajes o sirvientas sin pago  en las casas de las ciudades. Los vencidos fueron conducidos a pie y se exhibieron encadenados  como  trofeos de caza en la ciudad de Buenos Aires..

 Calcufurá fue uno de los nativos más sobresaliente del cono sur. Nació en  Llaima, al lado oeste de los Andes  en el año 1770. Lo llamaron el Napoléon de las pampas por su poder y sus tácticas guerreras, le atribuían poderes mágicos, decían que en las campañas lo acompañaba Witranalve, un jinete fantasma, que le señalaba las técnicas de lucha.

 Calcufurá murió en  junio de  1873 en Macachin, Argentina, lo sepultaron  con su caballo de batalla, comida, bebida y armas. Pese a su papel en la historia  Argentina este americano ha sido invisibilizado e ignorado.  Su tumba fue profanada y su calavera pasó de museo en museo como si fuera un animal raro.

 .Manuel Namuncará, hijo de Calcuturá, sucedió al gran jefe pero no tuvo el valor ni la tenacidad para dirigir su pueblo y salvarlo de la aniquilación. Actualmente   sobrevive un millón de descendientes de los pueblos originarios en territorio argentino. Unas treinta naciones tratan de reconstruir los valores y la cultura de los techuelches, los diaguitas, los mapuches, los koya, charrúa,  ranquel, mucave y otras tribus que en el norte y en la frontera con Brasil mueren de desnutrición inmersos en la mayor pobreza.

Por desgracia los originarios del Rio de la Plata no  tienen la identidad ni el orgullo de ser indios como ocurre en Bolivia y en Mexico y carecen de fuerza para reclamar sus derechos, Gran parte de las tierras que les arrebataron aún están sin explotar en un país vacío que se dio el lujo de acabar con parte de los suyos y  sigue discriminando a los nativos. Los que vinieron a pie poco cuentan en Chile y sobre todo en la Argentina, donde los  que vinieron en barco al considerarse de  mejor familia se han distanciado del resto de los latinoamericanos.

 

 historiayregion.blogspot.com

Comentarios