domingo, 1 de mayo de 2016

¿QUIÉN FUE LUCELLY GARCÍA DE MONTOYA ?


DE MODISTA A GOBERNADORA

                 Casa de la Cultura Lucelly García de Montoya en Calarcá

Doña Lucelly García, oriunda del municipio de Quinchía y líder  de Calarcá, desempeñó la gobernación del Quindío desde el 21 de mayo de 1976 hasta el 5 de agosto de 1978- Fue fundadora del MIL (Movimiento de Integración Liberal), diputada, representante a la Cámara, miembro de la Dirección Nacional del liberalismo, fundadora de la  Casa de la Cultura de Calarcá y embajadora en  Honduras.-

En forma vil un asesino acabó con su vida en febrero de 1994. El crimen ha quedado impune hasta la fecha, pero se cree que los autores fueron narcotraficantes a los cuales había denunciado doña Lucelly  e incluso pudieron ser adversarios políticos, molestos por la popularidad de la víctima.

Este es un reportaje concedido a un periódico de Armenia, cuando doña Lucelly era gobernadora del Quindío. En él se muestra el tesón de una dama que se encumbró por sus propios méritos:

 
Quién es Lucelly García?-

-Me  defino como una ama de casa, con cuatro hijos, tengo 43 años de edad y un marido muy comprensivo. Nací en Quinchía y viví en Santuario durante la época de la Violencia. A Calarcá llegamos  huyendo de los violentos que nos quemaron la casa.

- Usted es profesional?-

-No. Ni siquiera pude terminar mis estudios secundarios, porque me expulsaron del colegio cuando mataron a Jorge Eliecer Gaitán. Esa vez revolucioné el colegio donde estudiaba y las monjitas, bastante conservadoras, me echaron porque consideraron que era un peligro social.  Me bloquearon tanto que no pude continuar mis estudios en Calarcá porque no me entregaron las notas.

- Desde cuando es usted liberal?-

Desde niña. Recuerdo que Alejandro Uribe, mi personaje inolvidable, me enseñaba a hacer política ayudándole a empacar papeletas en vísperas de elecciones.  Cuando llegué a Calarcá lo primero que hice fue preguntar por los liberales. El primero que me mostraron fue el viejo que hoy es mi suegro, Martiniano Montoya. Luego conocí a Joaquín  Lopera y a Marquitos Ramírez.  De esos baluartes del liberalismo no vive sino Montoya. Los otros dos fueron asesinados. Con ellos empecé a trabajar políticamente. Recién casada continué la lucha ayudándole a los liberales y especialmente a los presos políticos. No me daba pena pedir comida para llevarle a sus casas.

Posteriormente conocí a Esmeralda Arboleda y con ella promovimos en el medio femenino las ideas liberales.  A través de un radio periódico cuyo director era Celedonio Martínez, a quien mataron, trabajamos denodadamente  y el alcalde de Armenia era en ese entonces Ancízar López  que se convirtió- quien creyera- en nuestro principal censor.

- Resumiendo doña Lucelly, usted es liberal por venganza o  por convicción?-

Nunca he sido vengativa. Si lo fuera no me hubiera enamorado del Frente Nacional. Yo hice la campaña del plebiscito, toda, con Carlos Holmes Trujillo y Crispín Villazón. Con ellos recorrí todo el Quindio  pregonando el entendimiento entre liberales y conservadores,  precisamente porque había sufrido muchísimo

- Se habría casado con un conservador?-

Si lo hubiera encontrado antes que a mi esposo. Seguramente sí. Tal vez en le momento que llegué a Calarcá no. Pero cuando empezó a funcionar el Frente Nacional no habría tenido inconveniente en casarme con un godo.

- Se considera rica, de clase alta?-

No soy rica. Soy de la clase media. Mi familia fue muy pobre. Sufrió horriblemente cuando me vio metida en los directorios dese que tenía nueve años. Por eso  “chupé” muchas  “pelas”. Sin embargo hacía caso omiso, y cuando Alejandro Uribe, un hombre que llegó al Senado sin zapatos, me decía: “Camine negrita, si ya hizo las tareas, empaquemos papeletas”, no tenía inconveniente en dedicarme a ese menester, a sabiendas que me pegarían. Mi padre fue tan pobre que apenas tuve lo necesario. Era secretario de juzgado, hasta que le permitieron ser juez sin título de abogado.

-Por lo visto,  a pesar de que dice ser ama de casa, usted sabe muy poco de los oficios caseros.

Se equivoca. Me precio de ser una de las mejores cocineras del Quindío. Precisamente tengo un trofeo que me dieron en un concurso de  culinaria y repostería. Y algo más. Fui modista toda mi vida y en Calarcá las mejores novias, fueron vestidas por mí y no hubo en esa ciudad un acto social o comida elegante que no contara con mis conocimientos culinarios. De manera que se cocinar y se coser como las mejores.

-Aún cocina?-

Ahora que estoy de gobernadora no puedo hacerlo. Los domingos  si me dedico  a preparar platos especiales a mi marido y a mis hijos.

- Cómo reparte su tiempo?-

 Lo que hace que estoy en la gobernación las cosas se han complicado un poco. Me levanto a las seis de la mañana, despacho mis hijos para el colegio y oigo el noticiero de  RCN. No oigo los otros porque me “tiran” muy duro y tengo prohibido que los oiga, según instrucciones del presidente. Aquí sucede una cosa curiosa. Los noticieros de Armenia son antigobiernistas, pero gobiernistas en Bogotá  solo para ir a pedir puestos.  Después antes de venirme a Armenia, recibo en mi casa a la gente de Calarcá, durante media o una hora. Allí he mentado  una especie de otra gobernación, para poder atender a mis amigos, pues aquí no alcanzaría a recibirlos. Al Despacho llegó a las  ocho y media e inicio mi labor de gobernante.

- Cuántas veces va al Salón de belleza?-

Muy  poco. Casi no voy,  pues carezco de tiempo. Tuve que aprender a arreglarme y para obviar esto, me motilé.

- Entonces no se arregló cuando vino el presidente?-

Ni siquiera ese día pude ir al salón.

-Siendo modista, ¿cuáles son sus modas preferidas?-

No tengo ninguna en especial. Simplemente trato de vestirme bien.

¿ Cuál es su afición  preferida?

Aquí entre nosotros, y no lo cuente, la música popular y si son tangos mucho mejor.

- ¿ejecuta algún instrumento?

 Cuando era niña tocaba la lira.-

-¿ En qué obras se encuentra empeñada su administración?

 Hemos estado preocupados  por muchas obras que en este momento se hallan paralizadas. Y lo más grave  es que no disponemos de recursos para concluirlas. Una de ellas es el Palacio Departamental. Se ha venido financiando con aportes dejados por una estampilla., pero ya sabemos que por ese medio no seremos capaces de concluirlo. Vamos a construir un Centro Siquiátrico para lo cual el Ministerio de Salud destinó un millón de pesos. Es mi deseo irrevocable hacer  obras en los barrios, de beneficio social. En los Quingos tenemos una muy bonita, se trata de un centro artesanal…






LUCELLY GARCÍA MONTOYA*
- Libardo Florez Montoya-


Esta ilustre parlamentaria que desconoció el cansancio de la lucha por la vida y que anduvo de gancho  con el dolor de los unos y de los otros, tuvo que ser alcanzada por  sicarios que tal vez un día recibieron favores de sus manos generosas, aprovechando  la soledad en su viaje de regreso  de Honduras.


Creo ver la imagen de Lucelly frente al ministro de Defensa acompañando a la señora madre  de Camilo Torres Restrepo para que le entregaran " los huesitos" de su hijo.
Personalmente amiga de Carlos LLeras Restrepo, de Darío Echandía y de Jhon Agudelo Rios, desde cuando este último cursaba bachillerato en el colegio Robledo de Calarcá.


Desde hace un año lamentamos su ausencia definitiva, pero consideramos  que en la eternidad, gozando los favores del cielo está rodeada  de los menesterosos, las viudas, los huérfanos y campesinos que favoreció en su paso por la tierra.


La nueva figura de LA TUTELA en la constitución colombiana tendrá que invocar apartes de su libro lanzado días antes de su muerte que tituló " La Tutela, apertura hacia la democracia".


Aún se siente el eco de su labor extraordinaria en la Casa de La Cultura de Calarcá, en los hospitales, en los horfanatos, en los costureros, en la administración del Quindío y en el Parlamento.
Bien podría enmarcarse en el mármol de su tumba las palabras del Evangelio que dicen: "Pasó haciendo el bien".


* Perfiles del Quindío- Febrero de 1995.

No hay comentarios:

Publicar un comentario