domingo, 8 de enero de 2012

JORGE ISAACS


EL HOMBRE DE LAS DIFICULTADES.

Alfredo Cardona Tobón.




Desde la Cuchilla manizaleña Jorge Isaacs  observa la plaza de Villamaría. Los escuadrones caucanos van confluyendo a la aldea, mientras la banda de música del ejército de Tomás  Cipriano de Mosquera inunda de notas marciales el cañón del río Chinchiná.
Isaacs ha venido a la ciudad fronteriza con las tropas rebeldes  del Estado del Cauca que se oponen  a Mosquera. Tiene 23 años, pertenece a una familia acaudalada, ha luchado contra las montoneras melistas y  se ha opuesto a la barbarie de los zurriagueros liberales del Valle del Cauca.

El 28 de agosto de 1860 el general Mosquera y sus tropas se estrellan contra la fortaleza manizaleña; sin que se apagaren los prematuros vítores paisas, Isaacs  abandona el campamento conservador y regresa  a Cali para cerrar los ojos de su padre y enfrentar la desastrosa situación económica familiar.

Su primo César Conto, lider caucano de las filas radicales, le tiende la mano y  consigue que Mosquera, ironía del destino, asigne a  Isaacs  un puesto secundario en la construcción del camino de Buenaventura. En la selva en medio de peones palúdicos, Jorge  sufre la metamorfosis que nunca perdonaron  sus enemigos. Allí,  el señorito petulante y sobrado se acercó al pueblo. Entre las miasmas y el fragor infernal del río Dagua resplandeció el genio y  nació su novela "María"; en la soledad de la selva  cambió sus ideas conservadoras para convertirse en un furibundo liberal radical..

Las aguerridas campañas con la divisa roja lo llevan al Senado de la República y al Olimpo caucano del liberalismo. Viajó a Chile como  cónsul,  regresa al  Valle y  con  un socio chileno compra  la Hacienda Guayabonegro,  otro error que  nuevamente lo dejó en la ruina económica, pues al retirarse el socio debe atender préstamos y gastos que lo  dejan una vez más en la mayor pobreza.

César Conto alcanza la presidencia del Cauca y nombra a Isaacs Superintendente de Instrucción Pública. El desempeño de Jorge fue notable: fundó escuelas nocturnas para obreros, organizó maestrías de tejidos, creó escuelas de agricultura y las novedosas escuelas ambulantes.  Isaacs recorrió el Cantón de Supía y  en  Riosucio creó una Escuela Normal, que fue, sin duda, la base del desarrollo intelectual de esta notable población del Antiguo Cauca. .

En 1876  el conservatismo prepara una revolución en el norte del Cauca, cuenta con el apoyo soterrado de sus copartidarios de Antioquia  y del Tolima  y del clero que agita banderas religiosas dizque para defender la civilización cristiana amenazada por los laicos ateos. Isaacs marcha presuroso a las   provincias del norte a prevenir el alzamiento, pero la  revuelta le corta el regreso.Marcha a Bogotá a informar al presidente Parra de la gravedad de los hechos. Torna al valle del cauca por el larguísimo camino del Sibundoy  y se alista en las filas liberales que avanzan a contener la invasión paisa.

A la media mañana del 31 de agosto de 1876  los gritos de muerte envuelven las colinas de Los Chancos, desde las lomas las ametralladoras conservadoras barren las columnas liberales que intentan ascender por la colina. Una bala derrumba al jefe del Batallón Zapadores, Isaacs salta sobre el caballo del caído y continúa el avance de la tropa.
A medio día las banderas liberales ondean en las colinas ensangrentadas donde han rendido la vida  617 conservadores y 1029 combatientes del gobierno.
Los paisas  retroceden empujados por los liberales. Jorge Isaacs con el batallón Cazadores es el primero en cruzar el río  Otún para establecer una cabeza de puente en la orilla norte del río  donde resisten las fuerzas conservadoras de Marceliano Vélez..

Mientras el grueso de las tropas caucanas marchan hacia Manizales,  Jorge Isaacs  se suma a las tropas  de Eliseo Payán y se enfrenta a los antioqueños en el  Cerro de Batero,  en territorio de Quinchía, donde se pierden las esperanzas paisas de cortar las comunicaciones de los caucanos con  su Estado.
Cae manizales. Los los radicales toman el control de Antioquia. Don Modesto Garcés asume la gobernación del Cauca y nombra a Isaacs como Secretario de Gobierno. A Mosquera no le gusta el nombramiento y lo ataca diciendo que sólo es un escritor de novelas. Es imposible ir contra Mosquera. Isaacs renuncia  y pasa al Estado de Antioquia, donde su paisano Tomás Rengifo necesita su apoyo desde el  periódico La Nueva Era, órgano oficial del radicalismo paisa.

Los antioqueños  han mirado con recelo a los forasteros  sean socios o copartidarios.. No tardó, pues, en presentarse la confrontación entre los radicales paisas y  los radicales caucanos que asumieron el gobierno tras la derrota conservadora de 1877:  " Se nos llama extraños- escribe Isaacs- huéspedes intrusos en el propio suelo de Colombia. Hay hombres que nos quisieran expulsar de él como si nuestra  sombra dañara sus sembrados, como si nuestra voz perturbara su sueño, como si nuestra pobre existencia necesitara de su oro, como si el pan de sus mesas hubiésemos robado..."

En enero de 1880 el general Tomás Rengifo se retira de la presidencia de Antioquia y queda al mando Pedro Restrepo Uribe. Jorge Isaacs cree que peligra el poder  del radicalismo en el Estado y encabeza una revolución. Apresa a Restrepo y establece un gobierno de facto. El presidente Parra no reconoce la legitimidad de la violencia,  e Isaacs se ve forzado a  pactar la paz en las montañas de Pácora.

Un mes despues la Cámara de Representantes lo expulsa de su seno junto con Mario Arana, amigo y compañero de la fallida revolución contra Restrepo. En Bogotá el poeta escapó de la chusma del liberalismo independiente que lo atacó a piedra  a la salida de una sesión en el congreso. Ahora, despojado de la curul por la trama urdida por Ñito restrepo, debe cruzar la cordillera para alejarse de Antioquia, con la amenaza de gentes de Pensilvania que lo esperan en el monte para darle muerte.
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Los Independientes hacen añicos la vida política de Isaacs, los conservadores lo tachan de tránsfuga muerto de hambre; pobre y sin amigos políticos, pues ha palidecido la estrella radical, el escritor  acude a su amiga Doña Soledad Román, esposa de Rafael Nuñez, quien le consigue el nombramiento como secretario de una expedición científica en la Costa Atlántica. Estudia tribus indígenas y descubre algunos yacimientos de carbón, cuya explotación mantuvo viva su ilusión de ver tiempos mejores.

Isaacs que nació en la opulencia, que se desenvolvió entre lo más granado de la sociedad caucana, murió desprestigiado y pobre. En una carta que envió a su amigo Eustacio Rivera le escribió: "Usted y  Juancho Uribe, hablan de mi casita a orillas del Combeima- ninguna poseo- Desde 1881 mi familia ha vivido en casas pobres y alquiladas, míseras a veces, menos tienen las aves en los desiertos  y muchas veces envidio a las que cruzan el azul de los cielos sobre las nubes y cumbres de los altos montes".

El Isaacs que ha hecho suspirar a los enamorados en todas las latitudes, que se  embelesó con las palmas y los cámbulos del Valle del Cauca, murió en tierras tolimenses, a orillas del Combeima, al empezar febrero de 1895. Quiso que sus cenizas reposaran en tierra paisa. Quizás prefirió estar cerca de la tribu judaica, que Isaacs creyó ver en Antioquia . Tal vez  su espíritu atormentado prefirió los senderos ariscos que  lo acercaban a las estrellas.

2 comentarios:

  1. Que escrito tan interesante es bueno saber sobre la vida de tan importante escritor,para la mayoria de la gente ,fue eso,simplemente un escritor,lo felicito por sus laboriosas investigaciones y sobre todo por compartirlas.

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  2. En tierras caldenses donde estuvo Jorge Isaacs, en la vereda Nueva Sevilla de Supía, estuve para dar una clase a campesinos sobre temas educativos y momentos antes de salir de Supía para la vereda rural, me informan que hacía unas horas habían asesinado a un líder indígena de izquierda. En tono de broma, le digo al profesor que me acompañaba que en vista del suceso, "ya no iba a poder dar la charla sobre marxismo". El profesor me dice sin tono de broma, que "no fuera a hablar güevonadas". Interesante saber que Isaacs, además de ser un escritor del romanticismo tardío colombiano, fue tambien un líder político, conservador como sus escritos y su estilo literario, y que también estuvo por aquellas tierras, capacitando a sus campesinos en oficios, aunque parece que desde una perspectiva vertical y mencionando al paisaje multicolor romántico y no el paisaje humano color rojo.
    jotagé gomezó

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