lunes, 22 de mayo de 2017

GUIA DE VIAJE AL CERRO BATERO


- POR DONDE NI LOS GATOS PUEDEN  BAJAR-
Tomado  de un artículo de Luis Javier Caicedo- Editor  de www.albicentenario. com.   complementado con notas de Alfredo Cardona T-


                                                 Batero visto desde El Tabor
 
Los viajeros que cubren las rutas Cali- Medellín o Pereira-Medellín por la antigua carretera Troncal de Occidente entre La Virginia- Anserma-Riosucio y Supía, se asombran con la belleza de los cerros que adornan el sinuoso y grato recorrido, especialmente con la imponente majestad de un cerro coronado por una roca porfírica que se levanta en el sector de El Tabor, kilométro delante de  la entrada a Quinchia y antes del tramo de descenso a Riosucio.
Infortunadamente no hay siquiera una placa que lo  identifique y menos aún una guía que  indique como llegar hasta él ,  cuando ese cerro  denominado Batero y llamado Carambá por los nativos, debiera ser un lugar reconocido por su belleza y por la historia que  lo envuelve  desde tiempos inmemoriales.
En  la zona media del río Cauca son muchos los cerros emblemáticos con nombres ancestrales como Ingrumá, Sinifaná, Picará, Opiramá, Gobia, Gamonrrá  y otros con nombres impuestos por los colonos caucanos y antioqueños, entre los cuales están el Carbunco, Buenos Aires, los farallones de La  Pintada, Plateado, Cerro Tuza, Arcón y Campanario; pero entre todos ellos  se destaca el Batero por su imponencia y lo que representa para las comunidades que viven en sus alrededores.
Algunos tienen carácter sagrado, pues en ellos habitaron dioses y demonios y eran escenario de rituales y peregrinaciones. Los conquistadores españoles llamaron Anserma la región del Batero y los cronistas consignaron las diferencias paisajísticas  de esos cerros tutelares.  Juan Vadillo se enfrentó con el cacique Chiricha en las faldas del Batero  donde  encontró una fortaleza con guaduas rematadas por cráneos humanos donde el aire silbaba al pasar por las orbitas descarnadas.

                                                   Batero visto desde El Higo


Cieza de León  habló de los rituales en Opirama y Batero y realzó su importancia ritual y estratégica:  …”  muerto un  Señor hacen en los cerros altos las sepulturas muy hondas y después que han hecho grandes hoyos meten adentro  al difunto,  envuelto en muchas mantas, las más ricas que tienen,  y en una parte ponen sus armas y en otra mucha comida y grandes cántaros de vino(chicha)  y sus plumajes y joyas de oro,  y a los pies echan algunas mujeres vivas, las mas hermosas y queridas suyas,  teniendo por cierto  que luego ha de tornar para vivir y aprovecharse de lo que en ella llevan… un peñol fuerte hay en este pueblo ( el Batero o Carambá)  donde en tiempo de guerra se guarecen”.
Ese peñol defensivo nunca perdió su valor militar, tanto que en la guerra civil de 1877 se libró en las faldas del Batero un importante combate entre las fuerzas liberales del Estado del Cauca y las tropas conservadoras de Antioquia, que allanó el avance liberal hacia Manizales. En  1879  otra escaramuza entre los liberales independientes y los liberales radicales de la provincia de Marmato ensangrentó al Batero y en la violencia política de mitad del siglo XX, el cerro con cabeza de águila fue teatro de operaciones del celebre “Capitán Venganza” y posteriormente las veredas aledañas sirvieron de guarida a los antisociales con banderas del ELP y de las FARC.
En  el cerro Batero  las tribus ansermas rendían culto a Xixaraca y a la mole granítica solamente tenían acceso  los chamanes, como lo relató en el siglo XVII fray Pedro Simón, quien como los demás frailes y doctrineros  señaló como si fuera el diablo al Dios de los nativos:
“Cerca de Anserma al oriente hay un encumbrado  cerro ( Opirama)  donde se subían los del pueblo de Umbra a ampararse en tiempo de sus guerras y se les aparecía el demonio los días  de sus borracheras que las hacían allí… junto al pueblo de Pirama (Opirama),  a dos leguas al oriente deste que dijimos  de Porsa ( Pirza)  hay otro más encumbrado que llaman Buenavista (Carambá o Batero) donde también se  les aparece el demonio solo a los jeques,  por ser este  un gran santuario adonde solo ellos suben por ser la subida escabrosísima  y  de peña tajada, por escalera de guadua, por donde gatos aún no pueden bajar  y debe ser  que el diablo tiene las escaleras y les da mano para despeñar sus almas a lo más alto de los infiernos.  Lo que también  intenta cuando algunas veces en tiempo de hambre les arroja frisoles y otras raíces desde lo más alto para que aficionándoles con una obra buena le estén sujetos y obedientes para infinitos males..”
Las leyendas conservadas por ancianos nativos de Quinchía hablan también  de la diosa Michua, que acompañaba a Xixaraca, el Dios del Batero;  era una deidad guerrera que convertía las aguas en sangre y los bejucos en culebreas, lanzando rayos contra los enemigos de los pueblos ansermas.





El cerro Batero se yergue imponente en terrenos de los resguardos indígenas de Pirsa- Escopetera y  de Carambá en jurisdicción de Riosucio y Quinchía.  En tiempos de Rojas Pinilla, los seguidores del general enarbolaron la bandera de la ANAPO en lo más alto del cerro;  al finalizar el siglo pasado  don Juan de Dios Trejos y sus hijos levantaron una enorme cruz en una pequeña explanada en la cúspide del Batero y construyeron unas escaleras metálicas por donde suben los  osados vecinos con arriesgados párrocos a celebrar  la misa  en fechas especiales.
                                                  Accesos al cerro Batero
El cerro Batero está en el corregimiento de ese nombre del municipio de Quinchía y se llega a su base desde esa cabecera municipal, desde el corregimiento de Bonafont en Riosucio . Tambien  desde el sito del Tabor sobre la carretera troncal de Occidente se puede ir hasta el Batero, al igual que partiendo del corregimiento de Irra por la carretera de Mápura, pero estas  dos últimas vías son solo aptas para camperos.
                                                    Subida al cerro Batero
Las mejores vistas del Batero se logran  desde la vereda El Higo y desde El Tabor. Esta magnifica mole, que tanto significa para los quinchieños se admira  desde numerosas veredas  elevadas situadas en el  margen derecho del río Cauca. Es así como el picacho que emerge de la zona caliente se empieza a ver desde Pácora hasta Neira y en algunas partes de Anserma y de Guática
 
Fuentes de consulta
SALDARRIAGA Escobar Gregorio- Trascripción de la relación del viaje de Joan de  Vadillo entre San Sebastián de Urabá  Cali-1539- Boletín de Antropología Universidad de Antioquia- Medellín  Vol 26.  No. 43- 2012-pag 42-65
CIEZA DE LEÓN  Pedro-  Crónicas del Perú- Cap XVI- Biblioteca Ayacucho- Caracas
CARDONA Tobón Alfredo- Combate del Cerro Batero- http://historiayregion.blogspot.com 2012
CARDONA Tobón Alfredo- Por tierras de Xixaraca- http:// historiayregion.blogspot.com 2013
Cardona Tobón Alfredo- Quinchía Mestizo- Fondo editorial Risaralda- 1989- Pereira
 

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