martes, 10 de febrero de 2015

LA VALENTÍA DE FAUSTINO ASPRILLA


NOS SALIÓ BACHILLER

 

Alfredo Cardona Tobón

 


 

Mi amigo Hernán Martínez tiene un dicho  para calificar a quienes se salen del común y nos dan ejemplo de vida. “Nos salió bachiller”- dice para exaltar a un buen alumno-  “ Nos salió bachiller”- dice al calificar a Faustino Asprilla como un colombiano de bien, de pelo en pecho y corazón sin miedo.

 Faustino Asprilla no solo ha mostrado verraquera en las canchas y en la vida sino que está dando un ejemplo de valentía a todos nosotros los colombianos, que muertos de miedo, orinándonos en los calzones, dejamos que unos cuantos malnacidos acaben con este país, no nos dejen trabajar y arruinen el presente y el futuro de nuestros hijos.

El negro Asprilla como le dicen los que se creen blancos o venidos del sobaco del Padre Eterno, nos mostró que con valor civil  y con entereza podemos neutralizar a los antisociales. Ásprilla no se plegó a la extorsión ni a las amenazas sino que denunció y obligó a las autoridades a poner entre rejas a un bandido que estaba asolando a Tuluá.  Claro que tenía que ser Faustino Asprilla el denunciante, porque de otra manera las autoridades laxas, complacientes o cómplices, que va uno a saber, no hubieran hecho nada contra “Porrón” y  sus compinches. Porque si  hubiera sido un campesino desconocido, como el padre de los cuatro niños asesinados miserablemente en el Caquetá, nadie lo hubiera parado bolas.  Pues este pobre colombiano pidió protección a la fuerza pública y denunció las amenazas  y  nadie le prestó atención, hasta que le mataron a los cuatro muchachitos.

 
Este Asprilla tiene peso en las pelotas. Ojalá no lo dejen solo. Ojalá no sea el próximo mártir en un país donde a los buenos los dejan solos  y muchos encubren a los criminales. Buena por esa actitud de colombiano sin miedo, que si se pudiera clonar podría ser la salvación de una patria poblada por miedosos que no se la merecen.


ASPRILLA Y ‘PORRÓN’ / ARIETE


Por: 
GUSTAVO ÁLVAREZ GARDEAZÁBAL  ADN   febrero 9 2015


'FAUSTINO ASPRILLA, CON ENTEREZA SIN IGUAL, ENFRENTÓ A LA GENTE DE ‘PORRÓN’'.


Si en Colombia existieran más colombianos con el temple y la verraquera de Faustino Asprilla, nuestra gloria del fútbol, muy probablemente el azote de la extorsión que se campea por ciudades y veredas se habría terminado.
Faustino Asprilla, con entereza sin igual, enfrentó a la gente de ‘Porrón’, el diminuto extorsionador que por tres años mantuvo en jaque a las gentes de Tuluá y con su denuncia pública obligó a la Policía a recular en sus afirmaciones torpes sobre la inexistencia de ‘Porrón’ y consiguió que un cuerpo élite de esa institución, independiente del extraño influjo protector de que gozaba el extorsionador, le echara mano y lo pusiera a buen recaudo.

 

Por alguna razón a ‘Porrón’ nunca lo encontraba la Policía aunque a casi todos sus segundos o los pillaban con facilidad o los encontraban muertos. Algunos comandantes de la Policía Valle llegaron a decir que las denuncias sobre el éxodo que se precipitó en Tuluá, y que aquí denuncié varias veces, eran invención de mi calidad de novelista o se trataba de una franquicia para delinquir. Pero fueron donde Asprilla a exigirle el pago cara a cara (como siempre lo hacían) a nombre de ‘Porrón’ y el negro les resultó respondón, se negó a pagar y denunció a toda Colombia la situación de Tuluá. Él no se tragó el bochinche tulueño de que a ‘Porrón’ lo protegían desde una agencia norteamericana porque había permitido desmantelar muchas bandas narcotraficantes.

 

El resultado de su valentía es el que debemos aspirar a que se propague por toda Colombia. Las bacrim no pueden avanzar más. La batalla de la Policía debe ser contra ellas como pudieron hacerla contra ‘Porrón’. Civiles y uniformados podemos pararlas. @eljodario



 
 
 
 
 

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