miércoles, 17 de septiembre de 2014

DON MARCO AURELIO ARANGO RAMÌREZ EN LA HISTORIA MANIZALEÑA


Alfredo Cardona Tobón.*
 
 

 

Marco Aurelio Arango Ramírez empieza a figurar en los anales antioqueños en  abril de 1854 cuando el gobernador de la Provincia de Córdova, con capital en Rionegro, lo envía, en visita oficial, a la aldea fronteriza de Manizales. Según el informe de Marco Aurelio, la pobreza en la naciente población  es abrumadora, el nivel cultural de los habitantes es muy bajo y la educación se encuentra en las peores condiciones, pues en un rancho que sirve de escuela, reciben instrucción ochenta niños  que no tienen un tablero, libros ni pizarras.

Las visitas de Arango  a diversas localidades antioqueños continuarán a través de toda su vida. Años más tarde, ya con un alto cargo en la administración departamental,  lo vemos en  la población de Remedios con el encargo de poner orden  en esa localidad, cuyo cura vicioso y avariento, según escribe Marco Aurelio a su esposa, hace muy poco para encarrilar a  los innumerables vagos y borrachines de la comunidad..

 Marco Aurelio Arango nació en Abejorral en 1837 y murió en Salamina el 19 de abril de 1908. Los laureles de su vida, plena de méritos, no los conquistó en el campo de batalla, tampoco acogotando con parla altisonante a sus adversarios políticos en la Asamblea o en el Senado. Fue un hombre que mostró resultados y generó  progreso; un ciudadano que consultó los intereses del pueblo y procedió en consecuencia, apoyando las iniciativas benéficas, así vinieran  de sus opositores políticos, apartándose, si era necesario, de las consignas de su propio partido conservador.

 
LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA.

 
En 1857, con apenas 20 años, Marco Aurelio Arango ocupa la Secretaría de la Asamblea de Antioquia. Muy pronto es diputado y  en 1868 llega al Senado con el apoyo del electorado del Departamento del Sur, en cuya capital, Salamina,  se radicó con su familia desde al año de 1864..

Tras un desempeño exitoso en el Congreso Don Marcos regresa a Salamina con  el cargo de Prefecto. Eleva a distritos las florecientes aldeas de Pensilvania y Filadelfia, organiza el régimen penitenciario, persigue vagos y tahúres y controla la desmedida afición al alcohol de los agrestes pobladores.

Los asuntos del Estado son la pasión de Don Marco Aurelio: lo mismo maneja, como senador,  negocios con Venezuela , que los intereses de Antioquia como Secretario de Fomento. Pone toda su capacidad y su visión al servicio de las secciones paisas cuando ocupa los cargos de Prefecto o lucha por  Salamina en su carácter de edil, casi vitalicio, de esa población.

 LA UNIVERSIDAD Y EL FERROCARRIL.

 Entre las entidades que alientan el corazón de la Montaña está la Universidad de Antioquia, en cuya historia quedó ligado para siempre el nombre de Don Marco Aurelio, quien propuso en la Legislatura de 1871 la transformación del Colegio Provincial en una institución de educación superior con  Escuelas de Literatura y Filosofía, Ingeniería, Ciencias Físicas y Naturales, Medicina, Jurisprudencia y Ciencias Políticas, Artes y Oficios  y un colegio de bachillerato anexo.

Como Secretario de Fomento de Antioquia correspondió a Don Marco Aurelio Arango cristalizar la idea de Pedro Justo Berrío de unir a Medellín con el río Magdalena mediante una vía férrea.

La capital de Antioquia no sería la ciudad que conocemos y el pujante departamento no sería el mismo sin el ferrocarril que los comunicó con Colombia y con el mundo.

La capacidad de trabajo de Don Marco Aurelio y sus dotes administrativas fueron decisivos para culminar la obra magna de Antioquia. El contrato firmado con el ingeniero Cisneros para la construcción del ferrocarril es un ejemplo de previsión y cuidado de los recursos públicos, y eso que Don Marco no fue técnico, ni doctor  con diplomas.

Además del tren a Puerto Berrío el Sr. Arango impulsó el carreteable de Medellín a la población de Caldas y el telégrafo de Medellín a Manizales.

OTRAS OBRAS.

Don Marco Aurelio fue un creador de riquezas. En Salamina montó fincas en el Perro y en El Aguila y en asocio con Cosme Marulanda colonizó las soledades de San Félix, donde abrió extensos potreros. Siendo presidente del Concejo de Salamina propuso la repartición de tierras en San Félix , importó de Europa la fuente que engalana aún su parque central y presentó algunos acuerdos para sanear el casco urbano, lleno de niguas, cerdos y vacas.

Don Marco Aurelio redactó los estatutos del Banco de Salamina y aportó capital para su funcionamiento.

Quizás por la anarquía propiciada desde Bogotá  Don Marco se alió con Jorge Isaacs para proponer la creación de otra república ,segregada de Colombia, que se compondría con los Estados de Antioquia,  el Cauca,  Bolívar y Panamá.  Afortunadamente la propuesta no tuvo eco y tanto Isaacs como el Sr. Arango olvidaron pronto el embeleco.

No sería exagerado afirmar que Don Marco Aurelio Arango fue uno de los notables que dieron piso al desarrollo antioqueño. Su capacidad de trabajo, la honorabilidad, su amor por el terruño son una síntesis de los valores paisas. Pocos personajes como él pisaron la tierra del  sur de la antigua Antioquia.
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