domingo, 23 de septiembre de 2012

LOS MERCENARIOS DEL REINO UNIDO

Alfredo Cardona Tobón

   
                                       Honores al coronel Jaime Rook
A los ingleses no se les puede abonar interés alguno por la independencia de las colonias españolas pues es claro que esperaban las circunstancias favorables para imponernos su dominio y fueron aliados de los hispanos en los años del levantamiento americano.
El deseo de subyugarnos quedó claro con las invasiones inglesas a Buenos Aires, el apoyo a Francisco Miranda con la condición de imponernos su tutela  y la indiferencia ante las propuestas de Fermín Vargas y Antonio Nariño que buscaban apoyo  para lograr una soberanía plena sin las ataduras de ninguna metrópoli.
Sin embargo, pensando en utilidades y como dar oficio a los veteranos después de las guerras contra Napoleón,  el gobierno británico permitió el reclutamiento de soldados en su territorio y fue laxo con el comercio  de armas en las aguas antillanas  controladas por su Armada.
LOS VOLUNTARIOS BRITÁNICOS
A principios de 1817 se organizó en Dublín la “Sociedad de Amigos Irlandeses de la Independencia Suramericana” que congregó a más de dos mil ciudadanos en un banquete para recaudar fondos para la causa.Los irlandeses sentían suya la lucha contra España, ya que su pueblo sufría en carne propia la coyunda imperialista inglesa que desconocía sus derechos, le arrebataba las tierras y les impedía dirigir los destinos de su pueblo.
Daniel O´Conell, líder de la resistencia católica, escribió a Bolívar: “ … solo he podido darle buenos deseos a su noble causa. Más tengo un hijo capaz de empeñar la espada en su defensa; yo se lo envío, ilustre señor, para que le admire y aprenda con su ejemplo.”
Morgan O´Conell se presentó en el campamento patriota de la isla Margarita con mil irlandeses, unos atraídos por la aventura y los más engañados por un tal Devereaux que les prometió tierras y jugosos sueldos en el enganche, con el cual ganaba una buena comisión.
La realidad fue otra; no había dinero, faltaba comida y ropa y los alojamientos eran inmundos ranchos infectados de pulgas. Siete meses después del desembarco, y las deserciones  y las enfermedades habían reducido la tropa irlandesa a la mitad y el descontento reinaba en sus filas.
No obstante los irlandeses bajo el mando del general Montilla ocuparon a Riohacha y su bandera verde con un arpa ondeó en la Guajira  y en tierras de Maracaibo, pero llegó la orden de retroceder y regresar a los solitarios arenales, entonces la tropa se amotinó y desconoció la autoridad de Montilla; ante tal situación Bolívar hizo embarcar a los irlandeses con rumbo a Jamaica.
En 1817, Luis López Méndez, representante de Bolívar en Londres, contrató los servicios de seis  ex-oficiales del ejército británico, para que con rango de coroneles, formaran unidades de combate. La experiencia fue desastrosa, primero viajó Donald Mc Donald con cien lanceros, de quienes solamente veinte llegaron a la isla Margarita, pues unos murieron en el camino y los demás desertaron en las islas antillanas.
Los otros cinco coroneles reclutaron setecientos hombres y solo doscientos llegaron a la costa venezolana; tras caóticas marchas y un pobre desempeño el mando patriota los repatrió a las colonias inglesas.
LA LEGIÓN BRITÁNICA
Con este cuerpo militar la historia fue distinta; entre 1817 y 1822 se engancharon en puertos europeos unos seis mil combatientes, muchos de los veteranos de la guerra contra Napoleón o  en la lucha contra los rebeldes norteamericanos; eran mercenarios escogidos por los agentes de Bolívar para mejorar el nivel táctico de las tropas patriotas.
Hubo varias Legiones Británicas durante esos cinco años, las formaron ingleses e irlandeses y algunos alemanes que hicieron parte de los famosos batallones  “Rifles”, “Albión” y “Carabobo” y del connotado regimiento de caballería de “Los Húsares”.
La oficialidad del Rifles fue irlandesa. Este sanguinario y bravo batallón, Guardia de Honor de Bolívar, marchó a la retaguardia  en el cruce de la cordillera hacia el altiplano de Cundinamarca , fue la punta de lanza en la batalla del Pantano de Vargas .y luchó con denuedo en Carabobo, Bomboná, Junín y Ayacucho. Los soldados extranjeros del Batallón Rifles se adaptaron tan bien al medio que, al igual que los llaneros, llevaban pantalón a la rodilla, sombrero de paja, calzaban alpargatas y montaban a caballo como los mejores centauros de Casanare. Esta unidad fue el mejor cuerpo del ejército libertador.
Después de la batalla de Boyacá se formó el batallón Albión con personal británico en su mayoría y con Jhon Mac Kantish de comandante;  esta unidad militar acompañó al general Valdéz en la campaña contra los pastusos, el 28l de junio se cubrió de gloria en Pitayó, combatió en Jenoy y luchó al lado de Sucre en las cruentas acciones de Guachi, Yaguachi y Pichincha.
UNA TUMBA EN PATRIA AJENA
En el poblado de Belencito, que sirve de campamento a los ingenieros y técnicos de Acerías Paz del Rio, se conserva una edificación colonial que sirvió de convento y de hospital a las tropas patriotas; allí se perpetúa la memoria de James Rook, un valiente oficial nacido en Dublin de padre inglés y madre irlandesa.
Rook comandó las fuerzas británicas en la campaña del Llano y en el Pantano de Vargas dirigió la carga a bayoneta que fue el preludio del triunfo rematado por los lanceros de Rondón.  En la acción intrépida Rook cayó gravemente herido y fue conducido al hospital de Belencito donde le amputaron un brazo destrozado por la metralla. Se despidió de sus compañeros con un ¡ Viva la Patria!. El médico que lo atendía le preguntó: ¿ Inglaterra o Irlanda mi coronel?  Y Rook le contestó :  La Patria que me dará la sepultura.
Al igual que Rook centenares de voluntarios ingleses e irlandeses dieron su vida por nuestra independencia, por su voluntad y no por la voluntad de Inglaterra. Enel combate de Corpahuico en el Perú el batallón Rifles perdió la mitad de su gente y en Carabobo pereció su comandante Thomas Ferrer y la tercera parte de sus compañeros ingleses.
Nada debemos al Reino Unido, pero sí a centenares de soldados  de esas islas que por la paga o por amor a la libertad lucharon hombro a hombro con los patriotas que querían expulsar a los españoles de tierra americana.


2 comentarios:

  1. La herencia de todo esto son los soldados del Batallón Rook de Ibagué, que paran los autos que van viajando y "piden el favor" al conductor que lleve unos o dos reclutas hasta tal o cual parte, con la "sugerencia" de que es mejor hacerlo para no aguar las fiestas decembrinas.

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  2. Dando una connotación real de la terminología mercenario que es malversada en Colombia por los medios de comunicación. En Memoria a "Yesid Murillo Varon" Q.E.P.D, condecorado por el Generalísimo Franco y el Gobiernos Español por su espíritu Militar otorgándole la Espada Jaime Rook, Distinción que muy pocos Militares Logran.

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