martes, 15 de marzo de 2011

POLICARPA SALAVARRIETA Y LAS GUERRILLAS PATRIOTAS

Alfredo Cardona Tobón*
                                                      Fray Ignacio Mariño
En 1816  las tropas españolas reconquistaron las ciudades granadinas, pero  en las zonas alejadas de los centros poblados las guerrillas insurgentes atacaban y se perdían en la inmensidad de los llanos y de las selvas.
Las fuerzas coloniales, escasas en número y flojas en  el combate en el trópico, acudieron al terror para dominar al virreinato. Los invasores asesinaron  a la flor y nata del patriciado santafereño y masacraron  a los rebeldes en Cúcuta, en Natagaima, en el Valle del Cauca y en el piedemonte llanero.
 En ese ambiente de guerra creció Apolinaria Salavarrieta, una mujer que de niña aprendió a querer a su patria y de jovencita  se mezcló con guerrilleros y antiguos comuneros del Socorro.
ENTRE INSURGENTES
El padre de la Pola fue alcalde de Guaduas y como tal recibió el encargo de vigilar a la esposa del Antonio Galán, desterrada a esa población por el gobierno español. A la casa de la Pola llegaban amigos de Don Joaquin Salavarrieta que viajaban desde El Socorro  y tras la muerte de sus padres en la epidemia de viruela en Santa Fe, la Polita vivió un tiempo en casa de una familia bogotana donde se hablaba de independencia y libertad.

La Pola vivió en Guaduas en la casa de su cuñado Domingo García, allí habia una fonda dondes se reunían varios jóvenes que intergraron las células guerrilleras que combatieron a los españoles en su intento de reconquista. Cuando Nariño marchó a combatir a los pastusos, Domingo dejó casa y negocios en manos de su mujer y junto con Bibiano, el hermano menor de La Pola, se alistó en las tropas del  Precursor.
Domingo perece en acción en Popayán y Bibiano acompaña a Nariño hasta la trágica derrota en los ejidos de Pasto; es entonces cuando  Bibiano regresa a Santa Fe y en 1815 se incorpora al ejército de García Rovira como recluta en la Brigada de Artillería.


Bibiano lucha en Cachirí  y bajo las ordenes de Serviez continúa la campaña  hasta la cabuya de Cáqueza, en donde cae prisionero de los españoles.



LOS AMIGOS DE LA POLA
Entre los amigos de Policarpa figuraron José Ignacio Rodríguez Obregón,  alias La Mosca, y Ambrosio y Vicente Almeida, jóvenes fogosos y rebeldes que  con sus guerrillas picaron como tábanos a las fuerzas realistas.



José Ignacio nació en Guatavita en 1776, fue su madre, Teresa Obregón, una de las entusiastas mujeres que mantuvo viva la revolución durante los sucesos del  20 de julio de 1810 en la ciudad de Santa Fe.
Ignacio se unió a las fuerzas de Cundinamarca comadadas por Baraya y el 28 de marzo de 1810 participó en la batalla de Palacé, donde por primera vez triunfaron las armas republicanas.  Baraya regresó a Santa Fe y Rodríguez continuó luchando en las filas de las Ciudades Confederadas del Valle del Cauca con el grado de  capitán
.

En Iscuandé, puerto sobre el Pacífico, La Mosca Rodríguez derrótó a Tacón y Rosique, gobernador de Popayán y luego tomó el puerto de Tumaco. Cuando Nariño se adentro en territorio realista, Rodríguez y sus hombres se unieron a la campaña, pero hicieron más daño que beneficio por su indisciplina y la ojeriza de La Mosca contra el Precursor, que en gran parte fueron los causantes de la derrota del Precursor de la Indenpendencia en los ejidos de Pasto.



Durante la reconquista española, Rodríguez organizó un grupo guerrillero que operó en la vertiente occidental de la cordillera central con el apoyo de la Pola que servía de espía y estafeta  y mantenía los vínculos entre los rebeldes y la población local.


En 1817 La Pola viaja a Santa Fe con cartas de Rodriguez y de los Almeidas que buscan la oportunidad de unirse a las fuerzas rebeldes de Casanare. . Infortunadamente capturan a Alejo Sabarain  con unas cartas que la comprometian a Policarpa y por ello la fusilan junto con varios compañeros.


A los tres días de la captura de La Pola, un sargento regresó a la casa donde había apresado a La Pola y allí estaba Ignacio Rodríguez, envuelto en una sábana y quejándose lastimosamente. El sargento Iglesias preguntó por el enfermo , Doña Andrea Ricaurte le dijo que tenia tabardillo y estaba enfermo de muerte, entonces el realista terminó la ronda y se fue de inmediato para huir del contagio.


Después del triunfo de Boyacá se activan todas las guerrillas de la región, Ignacio Rodríguez levanta partidas por el lado de Chocontá y ataca la retaguardia española en su huida hacia Honda y Popayán. En  1821 La Mosca se retira de las milicias y ocho años más tarde muere en Bogotá.
LOS ALMEIDAS
La familia Almeida fue una de las más acaudaladas y prestantes de la provincia de Pamplona, los hermanos Almeidas se alzaron en armas contra los españoles en julio de 1810 y Ambrosio figura como vocal de la Junta independista de Pamplona.

Los Almeidas se establecieron en Santa Fe en 1814 y Doña Rosalia Sumalave, madre de los Almeidas, no demora en  relacionarse con las damas patriotas de la ciudad. Cuando Ambrisio y Vicente cayeron en poder de Sámano, La Pola  entró el dinero a prisión para que sobornaran al guardia y escaparan a una finca en Machetá que también les consiguió La Pola.
Los Almeidas armaron guerrillas que unidas a las de los hermanos Santos y a la de La Niebla pusieron en jaque a las fuerzas españolas de las región que comprendían el Valle de Tenza, El Guavio,Turmequé, Ventaquemada, Tunja y El Socorro

El 13 de noviembre de 1817 los Almeidas ocuparon a Tibiritá y ejecutaron a cuatro españoles, al día siguiente entraron a Chocontá y el 18 de ese mes con trescientos hombres a caballo y lanza y veinte fusileros tomaron a Nemocón y siguieron hasta Sesquilé amenazando a Zipaquirá y a la capital del virreinato.
Ante la gravedad de la situación Sámano movilizó tropas desde Cúcuta y emprendió una ofensiva general contra las guerrillas de los Almeidas; al frente de una columna de Dragones iba el tenebroso Simón Muñoz, que había luchado contra Rodríguez en el sur y ahora marchaba contra Ambrosio Almeida apoyado por 400 infantes del coronel Tolra, otros cien del capitán Sicilia y cincuenta de Alonso Lazo.

Con apenas 200 hombres de lanza y cuchillo, lpues no tenian pertrechos, a los Almeidas no les quedó otro camino que internarse en los llanos para unirse a las guerrilllas del fraile Ignacio Mariño.

Con los Almeidas llegaron al Casanare los versos de Monsalve que hablaban del coraje y la valentía de La Pola. Los versos volaron con las  arpas  hasta las inmensidades de Aragua y la memoria de la heroina se incrustó en los corazones llaneros, junto con  la memoria de Justa Estepa, otra osada mujer de Pore que ofrendó su vida por la libertad de la Patria.
LAS GUERRILLAS ORIENTALES
Mientras los españoles sembraban de patíbulos los pueblos y caminos de la Nueva Granada,  en Casanare  el dominico Fray Ignacio Mariño les hacía frente con  la caballería llanera. Fray Ignacio era un clérigo ilustrado, de noble cuna, que acompañó a Bolívar en las luchas entre federalistas y centralistas y firmó el Acta de Independencia de Tunja.
Cuando Morillo reconquistó a Santa Fe el religioso levantó en armas a los curatos de Tame, Macaguaje y Betuyes y con  lanzas y flechas emboscó a las partidas enemigas que se atrevieron a internarse en los llanos. Fray Ignacio Mariño unió sus fuerzas a los guerrilleros de Nonato Pérez, de Galea y de Moreno y con ellos se armó la base del ejército granadino que siguió al Libertador hacia la capital del virreinato.
El plan inicial de Mariño, de Nonato Pérez, de Niebla y de Rodríguez fue combinar esfuerzos para apoyar un levantamiento popular en Santa Fe. En ese proceso fue importante la labor de La Pola, pues como era desconocida en la ciudad, y pasaba por una simple costurera, se podía movilizar libremente para establecer contactos de las guerrillas con los líderes subversivos. Policarpa envió información a Mariño y  auxilió a los desertores del batallón Numancia que se pasaban a las guerrillas con las  armas y los bagajes.
En el avance de Bolívar hasta el altiplano fray Ignacio se unió al ejército liberador y  figuró como capellán en la  batalla de Boyacá. Sobre la sotana el fraile llevaba los arreos de coronel; lanza en mano arremetía contra el enemigo y se arrodillaba para dar la absolución a los moribundos, ya fueran patriotas o realistas, para que sus almas tuvieran la oportunidad de ir al cielo.

4 comentarios:

  1. si puedes publicar la biografia conpleta de jose ignacio rodriguez el mosca despues que traiciono a nariño pa saber que fue del el cuando la independencia triunfo

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  2. como decir que rodriguez fue amigo de la pola si ella sentia resentimiento por la derrota que por su culpa sufrio nariño en el sur? donde enncontro esa informacion?

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  3. Señor "Anónimo", la telenovela es una adaptación libre cuasí-distorsionada de los hechos. A ciencia cierta no sabemos qué pasó en realidad. Al menos sí hay registros bibliográficos de que Policarpa Salavarrieta y Rodríguez de alguna manera lucharon juntos por la causa.

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  4. Jose Ignacio Rodriguez Obregón fue ajusticiado en su paso por el valle del cauca, el pueblo no le perdono su traición a Nariño, el cortar la cabeza de Asin, presentarsela a Nariño como trofeo y el regaño de Nariño por aquel Bárbaro acto, fue la causa de estos sucesos.

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