domingo, 2 de enero de 2011

Verdad y ficción en la vida de la Pola


Alfredo Cardona Tobón*
La Pola fue una hábil espía, valiente, bonita, patriota, con ilustración poco común para las mujeres de la época, de gran independencia de carácter, con liderazgo y espíritu aventurero.
La Pola, o Apolinaria o Polonia o Gregoria   nació en Guaduas a fines del siglo diecisiete y fue la séptima hija de una familia de nueve hermanos cuyos padres fuero nJoaquín Salavarrieta , oriundo de El Socorro y Mariana García natural de Moniquirá-
Joaquin se avecinó en Guaduas  entre los años 1788 y 1798 y aunque no tenía el título de don fue respetado por la comunidad en tal forma que por la época de la revolución comunera Joaquín Salavarrieta desempeñaba el cargo de Corregidor de la Villa.
El arzobispo virrey Caballero y Góngora alarmado por las continuas peregrinaciones del pueblo que se reunía a orar frente a los restos despedazados de Galán y demás comuneros sacrificados tras la revuelta, ordenó recoger los restos de las víctimas del salvajismo colonial. Entonces  Toribia Verdugo, esposa de Galán y sus hijos emprendieron el recorrido para recoger los restos del líder comunero por El Socorro, San Gil, Mogotes y Guaduas  donde el corregidor Salavarrieta les entregó la calavera.
En  1898 la familia Salavarrieta se trasladó a Santa Fe para buscar una mejor educación de los hijos. El 14 de agosto de 1802, en la quinta epidemia de viruela muere Mariana Rios y el 7 de septiembre fallece Joaquín: poco después mueren de viruela  sus hijos Maria Ignacia y Eduardo.
La Pola queda huérfana con apenas seis años: la versión más documentada nos cuenta que  el Doctor Manuel Martinez de Zaldúa, abogado de la Real Audiencia y amigo de la familia, acogió a la niña y la llevó donde su hermana María Matea, que la educó como si fuera una hija. En el hogar de los Martinez, Apolinaria o Policarpa, aprendió a leer y escribir, a coser  bordar y tocar guitarra y  asimiló el patriotismo y el amor por la libertad  que guiaron todos sus pasos.
Cuando Catarina, su hermana mayor, contrajo matrimonio con Domingo García, Policarpa se reintegró en Guaduas al clan de los Salavarrietas. La jovencita hizo causa común con los republicanos y con Nariño, bajo cuyas ordenes militó su cuñado Domingo que murió en combate cerca de Popayán. El hermano menor de La Pola, llamado Bibiano,  sirvió desde 1815 en las tropas patriotas, luchó al lado de Rovira en la acción de Cachirí y bajo el mando de Serviez y con el grado de subteniente cayó en  poder de los españoles cuando la tropa que se retiraba a los Llanos fue alcanzada en la cabuya de Cáqueza.
LAS ACTIVIDADES SUBVERSIVAS
Después de la reconquista española la Pola y otros patriotas tuvieron que salir de Guaduas. Con pasaporte falso y las recomendaciones del guerrillero Rodríguez la jovencita trabajó como costurera en Santa Fe y se vinculó a la red subversiva de la capital del virreinato. Con la llegada de Policarpa a Santa Fe los trabajos políticos se intensificaron; como ella no era conocida en la ciudad, salía y andaba con libertad facilitando la correspondencia de las juntas patriotas de Santa Fe con las guerrillas de Mariño, de Niebla de Rodríguez y de Santander.
Después de los ataques insurgentes a Pore y a Chita y el descalabro de las avanzadas realistas en los llanos, arreció la actividad insurgente en  Santa Fe . Se vio que los españoles no eran invencibles y  su debilidad quedó al descubierto. Entonces se pensó en una insurrección general apoyada por las fuerzas llaneras, lo que desató el pánico de las autoridades coloniales que intensificaron las pesquisas y las ejecuciones.
Tras una intensa labor de inteligencia los españoles descubrieron las actividades de  Juancho Molano y lo fusilaron y dieron con le paradero de la escurridiza Pola, a quien capturaron el 4 de septiembre de 1817 junto con su  hermano Bibiano.
LAS ACTIVIDADES REVOLUCIONARIAS
Los españoles creyeron que sacrificando a la flor y nata de la juventud granadina iban a frenar el fervor libertario; pero se equivocaron totalmente: no bastó el terrible baño de sangre de los  “pacificadores” para acabar con la actividad republicana; a los caballerosos contendientes criollos sacrificados por Sámano le sucedieron los caudillos de la gleba, tan bárbaros como los esbirros del poder colonial.
Por doquier resurgieron las guerrillas, que mimetizadas en el piedemonte llanero, en las serranías de El Socorro y en los pajonales de Casanare hicieron añicos a cuanta columna se enviaba para contenerlos y tomar control de la zona.
Las guerrillas llaneras de Galea, de Mariño y de Santander empezaron a fraguar  un asalto  para tomar la altiplanicie y marchar hacia Santa Fe con el apoyo de las juntas patriotas, que enviaban recursos, recababan información y reclutaban personal. Dado que parte del batallón Numancia acantonado en Santa Fe, estaba formada por combatientes patriotas reclutados a la fuerza, una de las misiones de la Pola fue contactarlos para que desertaran con armas y bagajes y se unieran a las tropas de Casanare.
Doña Andrea Ricaurte de Lozano consiguió que la Pola trabajara como costurera en casas patriotas y realistas de Santa Fe. En esa forma logró hacer contactos y conseguir información que trasmitía a las juntas y a las guerrillas patriotas. Paralelamente la joven calentana destilaba aguardiente, que guardaba en casa de un español de apellido Romero y que luego vendía  a sus amigos y en la fonda de Candelaria Alvarez, una antioqueña, que atendía en el antiguo mesón de estudiantes a las tropas realistas acantonadas en Santa Fe, y donde se hacían los contactos con quienes pretendían desertar de las fuerzas coloniales y unirse a la tropa de Santander o de los guerrilleros llaneros.
LOS AMORES DE LA POLA
En sus Memorias, Hilario López narra con detalle las horas previas al sacrificio de La Pola, de Sabaraín y demás prisioneros, pero no  vincula sentimentalmente a la heroína  con Alejo Sabarain, un joven  republicano que combatió en Cartagena , hizo parte de las tropas de Nariño y actuó en la misma célula insurgente de La Pola.

 En el combate de La Cuchilla de Tambo Sabaraín cayó prisionero de los españoles, cuado iba camino al paredón lo indultaron  y  con otros compañeros se le condujo a Santa Fe donde fue internado en una cárcel. Por una amnistía de Fernando VII a raíz del embarazo de la reina y las bodas del Infante Carlos, Alejo Sabarín  quedó libre el  primero de julio de 1817, y pese a la represión y el peligro se integró a las células revolucionarias de Santa Fe que proyectaban un ataque a la capital con el auxilio de las guerrillas llaneras.
Sabarain   conoció a la Pola  posiblemente en la casa de Doña Andrea Ricaurte de Lozano, cuya casa servía de centro de operaciones de las juntas patrióticas de la capital y de contacto con las guerrillas de Casanare.
Se ha escrito mucho sobre un romance entre Sabaraín y la Pola, pero parece que entre los dos jóvenes solo existió una amistad fortalecida por su lucha contra los tiranos. En 1817 Alejo estaba comprometido con María Ignacia Valencia Caicedo, una niña de alta sociedad, hija de la dama patriota Doña Eusebia Caicedo Santamaría, viuda de don Gaspar Alonso Valecia.Doña Eusebia vivía en Popayán junto con su marido, pero al fallecer don Gaspar, se trasladó a la casa de su tio Fernando Caicedo, que se convirtió en el segundo padre de María Ignacia y de su hermana María Josefa.
 Alejo Sabaraìn fue amigo del joven payanés Hilario López. Al ser apresados por los españoles en la Cuchilla de Tambo se les confinó en una prisión de Popayán., En las tantas visitas que hizo Doña Eusebia consu hija a Hilario López, que era un pariente cercano, nació el romance entre Sabaráin y Maria Ignacia, que continuó al trasladarse la niña a Santa Fe y seguir visitando a Alejo en la correccional de la ciudad.
La Pola, según el cronista José María Caballero  era una mujer    arrogante y de bellos procederes, buena moza, bien parecida y de buenas prendas… constante e incomparable mujer” y según Ambrosio Almeyda era una joven de intachables prendas morales que contó siempre con el apoyo de su hermano José María, un sacerdote agustino calzado, que es obvio no toleraría un desliz ni amoríos clandestinos de su hermana.
La historia de amor fue entre María Ignacia y Sabaraín . La bella payanesa organizaba bailes de sociedad y allì recababa información que trasmitía a Andrea Lozano y a la Pola. La red de informantes compuesta por damas de la alta sociedad y  mujeres modestas se valía de Doña Juana Petronila Nava y Serrano, esposa del mártir Francisco Javier García Hevia, quien enviaba datos y correspondencia a los llanos  mediante su esclavo Inocencio Calacuerda, un osado negro conocedor de todos los esteros y caminos del Casanare.
En el intento de unirse con las guerrillas llaneras, Sabaraín siguió a varios soldados del batallón Numancia que desertaron con armas y bagajes y tomaron la vía hacia Casanare. Infortunadamente una patrulla realista los interceptó y amarrados los condujo prisioneros a Santa Fe. Entre la correspondencia incautada los españoles encontraron una carta dirigía al jefe guerrillero fray Ignancio Mariño con firma de la Pola. Los españoles iniciaron la búsqueda de Policarpa y tras algunas pesquisas el sargento Iglesias dio con su paradero y la capturó junto con su hermano  Bibiano.
 El 14 de noviembre de 1817 salieron camino al cadalso la Pol, Sabaraín y otros catorce condenados a muerte. No  se oyó un sollozo ni una súplica. Los tambores acallaron las maldiciones de la Pola. Decía que prefería el infierno si se le exigía perdonar a los verdugos de su pueblo e increpó al pueblo indolente que llenaba la plaza para ver la ejecución, sin protestar por la ejecución de los patriotas : “Miserable pueblo!- Yo os compadezco, algún día tendrán más dignidad”-
Al llegar al banquillo se arrodilló, aseguró su falda y esperó la descarga . A las once de la mañana el plomo desgarró su espalda, la sangre  patriota empapó el suelo bogotano; con el marco imponente de los cerros de Monserrate y Guadalupe empezó el mito de la Pola.
Los cadáveres de las víctimas quedaron en el patibulo  el resto del día, al anochecer los Cofrades de la Piedad del templo de la Veracruz los recogieron y los  dos atribulados sacerdotes salavarrietas reclamaron el cuerpo de su hermana, que no fue colgado de la horca por ser mujer, y lo sepultaron en el templo de San Agustín.
A los cadáveres de  Sabaraín, Arellano y Salvador Díaz se les suspendió de la  horca después de acribillarlos a tiros; a Antonio Galeano, Antonio Suarez y a Manuel Manrrulos, por ser soldados, solamente los fusilaron.
 Desde su casa María Ignacia Valencia escuchó los disparos que segaron la vida de Sabaraín, tres meses y veinte días más tarde la delicada niña de Popayán también entregó su alma al Creador, quizás para hacer compañía a su amado.

ANEXO. ÚLTIMAS HORAS DE LA POLA
 RESUMEN DEL CAPITULO X DE LAS MEMORIAS DE JOSÉ HILARIO LÓPEZ
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Entrados en  capilla la Pola y sus cómplices a saber: Sabaraín, Arellano, Arcos, Díaz, Su´rez, Galiano y Marufú,  y habiendo tocado la guardia y escolta a mi compañía, se me destinó en el primer cuarto de centinela a la capilla en donde estaban los tres primeros, los cuales me hicieron la más tiernas manifestaciones de amistad, recomendándome su memoria , como que todos tres eran de los ilustres restos del Ejercito del Sur, en el cual habían servido hasta la clase de subtenientes Sabaraín y Arellano...
A este tiempo, el teniente Manuel Pérez, que comandaba interinamente la compañía entró a la capilla con el objeto de visitarla, y habiendo observado mi llanto me preguntó la causa. Usted no ignora mi teniente, le dije, que yo he sido compañero de capilla en otra ocasión con el señor Sabarain, y por consiguiente, no debe extrañarle que esos recuerdos me hayan producido las lágrimas que usted observa..
Relevdo que fui, al pasar por la capilla donde estaba la Pola, éta que me observó lloroso, me dijo: No llore Lopecito por nuestra suerte; nosotros vamos a recibir un alivio librándonos de los tiranos, de estas fieras, de estos monstruos...
Desde el punto en donde me situé de centinela podía oir perfectamente todo cuanto decía la Pola y ver todas sus acciones. Al principio observé que replicaba con algunos sacerdotes que la exhortaban a confesarse y aplacar su ira. Ella les decia en voz alta y con un aspecto en que estaba pintada la ira, la resolución y  el patriotismo lo que poco más  o menos es como sigue : En vano se molestan, padres mios, si la salvación de mi alma consiste en perdonar a los verdugos mios y de mis compatriotas, no hay remedio, ella será perdida, porque no puedo perdonarlos.... dejenme ustede desahogar de palabra mifuria contra estos tigres,ya que estoy en la impotencia de hacerlo de otro modo..."
La nueve de la mañana era la hora señalada para la ejecución.. A mi me había tocado la segunda fila de la escolta que debía fusllar a esta singular mujer... después de muchas dificultades logré ser  excluído de tan  terrible encargo a pretexto  de que mi fusil no estaba muy corriente...
Al dar el  primer paso de la puerta a la calle se descubrió el Mayor de la plaza...No bein fue visto por la Pola, cuadno, resistiéndose ésta a marchar, para lo cual hacía los más grandes esfuerzos, y encendiéndose nuevamente la ira, decía alos padres que la auxiliaban: " por Dios, ruego que se me fusile aquí mismo si ustedes quieren que mi alma no se pierda¡- ¿ Como puedo yo ver con ojos serenos a un americano ejecutor de estos asesinatos?..¿ Por què no se me quita de una vez la vida?- ¿ Por qué  se aumenta mi tortura en los últimos momentos que me restan poniendo ante mis ojos estos monstruos de iniquidad, estos imbéciles americanos,  estos instrumentos ciegos del exterminio de su patria?
La Pola marchó con paso firme hasta el suplicio... llegada al pie del banquillo, volvió otra vez los ojos hacia el pueblo y dijo: ' Misearable pueblo¡  Yo os compadezco, algún día tendrés m´´as dignidad. Entonces e le ordenó que se montase sobre la tableta del banquillo porque debía ser fusilada por la espalda como traidora; ella contestó:  No es propio ni decente en una mujer semejante posición, pero sin montarme yo daré la espalda si esto es lo que se quiera. Medio arrodillàndose luego sobre el banquill y presentando la mayor parte de la espalda se la vendó y aseguró con cuerdas, en cuya actitud recibvieron ella y sus compañeros, una muerte que ha eternizado sus nombres y hecho multiplicar los frutos de la libertad.

ANEXO TOMADO, CON ALGUNOS CAMBIOS DEL  LIBRO  MUJERES LIBERTADORAS DE ENRIQUE SANTOS MOLANO-

Ensamblando las piezas de los distintos relatos sobre Policarpa, se deduce una versión nueva con amplios visos de veracidad y más realista, en cualquier caso,  que el mito romántico de los amores de La Pola con Alejo Sabaraín. Comprometido con su novia , María Ignacia Valencia Caicedo ( hija del payanés Gaspar de Valencia e Ibarra y de la santafereña Eusebia Caicedo y Santamaría), el joven patriota Alejo Sabaraín, peleó al lado de Liborio Mejía en la batalla de la Cuchilla de Tambo el 27 de julio de 1816. Los realistas capturaron a Sabaraín con otros oficiales republicanos. A Liborio Mejía  lo fusilaron en agosto y diez oficiales fueron condenados a muerte, entre ellos Alejo Sabaraín. A metor del patíbulo, los salvó un indulto de última hora.  Alejo va preso a Santa Fe y poco después de su llegada aparece Gregoria Apolinaria Salavarrieta, llamada La Pola, y que vino de Gachetá con la misión que le encomendaron los hermanos Almeyda de organizar en la capital el espionaje patriota y coordinar la ayuda para las guerrillas y el ejército d los llanos. Policarpa contactó a los oficiales remitidos de Popayán y obligados a servir en las filas realistas y ellos se comprometieron a trabajar en la red de espionaje. La Pola aparece en Santa Fe como una modista que se gana la vida  haciendo costuras para las señoras encopetadas de la capital.
Alejo contó a su novia Ignacia sobre las actividades de La Pola y Maria Ignacia la apoyó en su labor de espionaje.  Policarpa confecciona los vestidos de las señoritas  Valencia Caicedo, María Ignacia y su hermana María Josefa. Las hermanas Caicedo organizan bailes con oficiales realistas y Maria Ignacia le pasa toda la información recogida en los bailes a La Pola, así estas dos jóvenes, la corajuda aristócrata y la humilde costurera trabajan en llave sin despertar sospechas de las autoridades coloniales. Cuando Sabaraín trato de unirse a las guerrillas del llano cayó en manos de los españoles y cartas que le incautaron incriminaron a La Pola. Ni La Pola ni Sabaráin  incriminaron a Maria Ignacia y demás activistas de la red de patriotas.
Las campanas que el 14 de noviembre de 1817 anunciaron la marcha de Alejo hacia el patibulo y las descargas de arcabuz que María Ignacia escuchó desde la Plaza Mayor la aniquilaron.  Días después María Ignacia partió para reunirse con su amado Alejo.
Esta historia, más documentada que la leyenda de amores entre La Pola y Alejo, está mas cerca a la realidad. A María Ignacia le hemos olvidado y ella como osada patriota que expuso su libertad y su vida por la patria merece mención entre las mujeres que hicieron nuestra independencia.

  

16 comentarios:

  1. Excelente Reseña Biográfica, lo único que valdría la pena agregar es que por encima de todo, Policarpa era criolla, entendiéndose por esto que era de ascendencia Española pero nacida en América; y que además era digna mujer de su época...

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  2. Muy buena reseña pero en realidad ya no se que creer pero esta historia me parece un poco creible jamas sabremos lo que en realidad paso porque ya estan muertos y en su epoca no existieron avances tecnologicos solo documentos que es con lo que hoy tenemos de historia soy Venezolana y esta historia de la Pola me parece interesante tambien quisiera saber en donde puedo conseguir una biografia de Maria Ignacia Valencia porque no he conseguido nada hasta ahora que en tu blog hay unas cuantas informaciones sobre su vida no tenemos un retrato de ella absolutamente nada esta historia es muy creible pero las otras tambien de que la Pola fue la novia de Alejo y segun algunas biografias que consegui en internet la Pola hasta se iba a casar con Alejo lo que pasa es que por las luchas pospusieron el matrimonio algo que es algo poco problable por los prejuicios de esa epoca

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  3. La Pola amó intensa y profundamente a Sabaraín. eso fué todo.

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  4. Muy buena la reseña. Podria porfavor corregir la parte que dice "Las campanas que el 14 de noviembre de 1616". Gracias

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  5. pues si la pola tenia un romance o no con alejo, nos quedaremos sin saberlo, pero para no quitarle la magia a la historia digamos que si!!
    La vida y suplicio de la Pola mas que una reseña historica es una leyenda colombiana!

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  6. Pues tal vez Alejo y Maria Ignacia se iban a casar, pero no creen que Alejo pasaba mas tiempo con la Pola y tal vez se enamoro de ella. Entonces Maria Ignacia se enojo y los traiciono causando asi su captura. A la hermana de Maria Ignacia no le quedo otra cosa que decir que se iban a casar, ni modo que dijiera que su hermana era un traidora. Y lo de su muerte, se murio por remordimientos por que por su culpa murieron muchos valientes. Ademas me suena mas logico que fueran novios Alejo y la Pola por que ese amor era un incentivo para la libertad y poder casarse algun dia. Todo tiene una explicacion, solo hay que verla del otro lado, pero si Lopecito dijo que no habia romance entre la Pola y Alejo pues lo diria para taparle a su prima Maria Igancia al fin y al cabo la Pola y Alejo ya habian muerto.

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  7. La Pola y Alejo, fueron seres humanos, y por mas novia que haya sido Alejo con Maria Ignacia el pasaba mucho tiempo afuera peleando eso quiere decir que el pasaba muchisimo mas tiempo con la Pola con la "novia", así que estuvieron juntos y como seria normal se querian en secreto. No esta muy lejos de la novela

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  8. todo lo que se, la pola tuvo un amor secreto; de pronto pudo haber sido con alejo, pero como se dice o mas bien se lee él estuco comprometido con maria ignacia; pero me conformare con que fue un amor oculto, no le quitemos la magia a la historia, estas cosas en duda la hacen mas interesante

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  9. DESDE VENEZUELA , LO UNICO QUE SE ES QUE LA VALENTIA EL CORAJE Y EL SENTIMIENTO PATRIOTICO DE LA POLA, POR TENER LA LIBERTAD ES SUFICIENTE INSPIRACION PARA LOS QUE HOY DIA SE CONFORMAN Y SE DAN POR VENCIDOS Y DERROTADOS SIN NINGUN SUÑO DE VER SU PAIS LIBRE DE CORRUPCION DELINCUENCIA PUES LOS QUE TIENEN EL PODER SON LOS PRIMEROS TIRANOS,,, OJALA EXISTIERAN MUCHAS POLAS EN TODO EL MUNDO Y LUCHARPOR LO QUE QUEREMOS....

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  10. estoy de acurdo con todos los comentarios q ais hecho

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  11. la pala es una de las mejores novelas que hay en RCN y es para que los jóvenes de hoy en día aprendan sobre como era el pasado

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  12. Lo que pienso es que si Alejo hubiera sido novio de Maria Ignacia el mismo José Hilario hubiera mencionado algo en sus memorias... En qué se fundamentan entonces para decir esta afirmación? cuáles son las pruebas? Por lo que dijo la supuesta hermana de Maria Ignacia? entonces por qué si creer en esto y no en lo que dicen las otras historias? quisiera pruebas por favor señores!!!!!!!

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  13. que historia tan cautivadora, esa mujer es un ejemplo!

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  14. okey... para mi la pola SIEMPRE VA A AMAR a Alejo... SIEMPRE, yo creo eso, y nadie me lo va a quitar, y una recomendacion vean la novela de la pola, es muy buena, yo me empeze a interesar por esta historia gracias a unos colombianos que llegaron a costa rica (mi pais) a hacer la obra de teatro llamada POLICARPA SALAVARRIETA. Y De ahi me fui interesando, y me di cuenta de que tambien estaban pasando una nobela llamada la pola... Y hasta ahora, no puedo sacarme de mi cabeza eso, y ademas quiero saber donde quedaron los restos de la pola y de alejo. si alguien lo sabe PORFAVOR DIGANMELO!

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    1. La Pola esta enterrada en la Iglesia de San Agustín (esquina de la calle 7 con carrera 7, frente a la parte posterior de la Casa de Nariño-Palacio Presidencial) y Alejo en la iglesia de la Veracruz - Panteón Nacional (esquina de la carrera 7 con calle 16, diagonal al Ed. Avianca) Ambas iglesias en Bogotá

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  15. En términos generales, es una buena reseña biográfica sin embargo nunca se sabrá toda la verdad y mucho menos los detalles de su vida privada porque no hay muchos registros documentales; por poner un solo ejemplo, aún no se ha encontrado la fe de bautismo de La Pola, En cuanto a la supuesta relación amorosa entre La Pola y Alejo Sabarain creo que va a ser uno de esos enigmas que nunca se podrán resolver porque simplemente no hay como comprobarlo pero tampoco negarlo; sin embargo es interesante que popularmente se crea que si existió tal relación (posiblemente por tradición oral). En consecuencia, lo expresado en esta versión de la historia no difiere en mucho con lo recreado en la serie de tv, es más, es bastante precisa en lo esencial de la historia; lo que queda en duda entonces es la relación amorosa que como ya dije no hay como confirmarla pero tampoco negarla, especialmente porque los argumentos que se plantean aquí con los que se pretende negar tal relación son suposiciones (el mismo supuesto pecado que comete la serie= Ficción) además hay que entender que las costumbres y los conceptos de hace 200 años no son iguales a los de hoy día.

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